Monday, July 28, 2008

La consulta energética, el gran fracaso del PRD.

Era claro que el No iba a ganar de forma rotunda, pase lo que pase. Era claro que la encuesta estaba manipulada desde la redacción de las preguntas. Era claro desde el principio que esta consulta estaba más dedicada a tratar de demostrar el poderío del PRD que de reflejar claramente la opinión de la ciudadanía. Y el éxito de esto dependía de una sola cosa: el nivel de participación. Y afortunadamente, fue tan bajo que el PRD no quedó en otra cosa que en un absoluto ridículo. Además, no fueron capaces de ocultar sus innumerables irregularidades.

"Una afluencia de 870,000 personas en la capital, más del doble del promedio de consultas anteriores", indica el artículo de la Jornada del día de hoy. "¡No!", es lo que refleja el encabezado, como forma de festejo del triunfo del no en la consulta. Pero la Jornada falla (intencionalmente) en mencionar que esas 870,000 personas representan apenas el 12% del electorado. Fallan en mencionar que las consultas anteriores sucedieron en una ciudad menos poblada. Falla en mencionar la falta de vigilancia en el proceso, los acarreos a cambio de dinero o playeras y gorras, los miembros de sindicatos que fueron obligados a asistir y votar por el "No" de forma obligada. Falla en mencionar la apatía del 88% de la población.

Y sí, efectivamente ganó el "No", pero ganó el No a las manipulaciones del PRD, ganó el No a sus movilizaciones, ganó el No a sus tendencias totalitarias e impositivas. La reforma energética pasa a segundo plano en esta consulta, porque lo que ganó fue un No a un partido detestable que no ha hecho más que dañar al país y dividir a la población, no hizo más que hundir más a un partido que está desgastado de sus propios errores, de sus propios escándalos. Ganó el No a la creedibilidad de un partido que, para como van las cosas, en el 2009 lo perderá todo.

Ir al votar por el sí no tenía sentido. Era darle el voto a una minoría irreversible, contra una mayoría manipulada y forzada, era aumentar el porcentaje de participación en una encuesta trucada y corrupta, era darle legitimidad a un partido que no la merece. Y para muestra, basta con ver uno de los comentarios que dejó uno de los usuarios del Reforma en el artículo que este periódico publicó al respecto de la consulta: éste usuario menciona que cuando fue a votar por el sí, la encargada de la casilla de dijo que esa no era la respuesta correcta, que si no sabía lo que es mejor para el país. Eso fue una violación a los derechos humanos, es una vil manipulación de una votación. El voto debe ser libre y secreto, no abierto e impuesto.

El PRD originalmente fue una alianza de partidos de izquierda, ahora se ha convertido en un bastión para los exiliados del viejo PRI. No son más que personajes que buscan reinstaurar un gobierno al estilo "Revolucionario" como el que tuvimos desde Álvaro Obregón hasta Salinas de Gortari, no son más que personas intolerantes que no buscan más que beneficiar sus propios intereses personales. Y lo que pasó en la consulta energética no hace más que corroborarlo. Además, utilizando fondos públicos en un proceso en principio ilegal, demuestran también que no están dispuestos a sacrificar nada por el país: Si la consulta fue organizada por el PRD, y no fue avalada por el congreso, el dinero debió salir del PRD. Pero claro, el dinero del PRD va para sus mansiones, sus guarros, sus apuestas, sus drogas, sus borracheras y sus prostitutas (muy al estilo del viejo PRI). Y para las cosas supuestamente "importantes" como esta manipulada consulta, usan nuestros impuestos. Vaya que es absurdo.

Así, podemos decir que los resultados de la consulta, de la reforma energética no dicen absolutamente nada, y del PRD dicen mucho: que es un partido ya desgastado y derrotado, con muerte cerebral e ideológica, que aún sobrevive solamente gracias a un tubo de alimentación llamado dinero sucio, y respira con un tanque de sindicatos afiliados al partido que obligan a sus miembros a votar.