Wednesday, October 29, 2008

¡Felicidades, Guns N' Roses y Dr. Pepper!

Sí, están en lo correcto, estoy felicitando a la famosa banda de Rock lidereada por Axl Rose y a la conocida marca de bebida no alcohólica en una misma frase. Y es que el motivo de la felicitación viene de que ya, por fin, oficialmente, el 23 de noviembre saldrá a a venta el Álbum más esperado de las últimas dos decadas: ¡Chinese Democracy!

Este álbum de Guns & Roses debía haberse comenzado a grabar desde 1994, pero debido a la inestabilidad que había sufrido la banda gracias a la salida de Slash y el resto de sus integrantes, dejando sólo a Axl Rose, lo había imposibilitado. Este álbum había sido constantemente anunciado y pospuesto, al grado de que en el año 2005 fue considerado como el "Most expensive album never made" (el álbum más caro que nunca se hizo) por el New York Times. Pero en Marzo del 2008 Dr. Pepper, cuyo director de marketing debe ser un gran fanático de la banda, anunció que si en este año salía a la luz el Chinese Democracy, cada ciudadano americano recibiría una lata gratis de su estelar bebida.

Ante la oficialización de la fecha, muy al contrario de lo que cualquier persona que haya utilizado algo de dinero en su vida y entienda su valor pensaría, los de Dr. Pepper dijeron que van a cumplir la promesa. ¡Así es! Si vives en EUA, podrás registrarte en el sitio de Dr. Pepper para que el día 23 de noviembre te llegue a tu casa un cupón que será válido por una lata gratis de Dr. Pepper.

Aunque hay algo curioso de esta promoción: No aplica si eres un guitarrista famoso mundialmente y tu nombre en escena es "Slash" o "Buckethead", siendo así la primera vez que yo tenga conocimiento que una gran empresa toma partido en los conflictos internos de una banda.

Pocas veces se ve que una empresa haga una promesa tan exorbitante y posteriormente la cumpla. Esto es un gran ejemplo de lo que es una empresa con ética.

Por eso y por el gran logro que es para Axl Rose y su banda sacar por fin el tan añorado disco después de 14 años, ¡Felicidades a ambos!

Para más información pueden buscar "Chinese Democracy Dr Pepper" en su buscador favorito.

Wednesday, October 15, 2008

La "revolución sexual", ¿liberación u opresión? ¿Avance o retroceso? ¿Mejora o amenaza?

Desde principios del siglo XX comenzó, en el hemisferio occidental, de formas por momentos silenciosas y por momentos escandalosas, un fenómeno que es conocido como la revolución sexual. Esto consistió en romper con tabúes establecidos, con paradigmas y esquemas sociales que, si bien estaban arraigados en la sociedad, eran ya anticuados y sumamente opresivos. Sin embargo, con el tiempo esta "apertura" ha sido cada vez más excesiva, hasta volverse casi tan opresiva como en los tiempos que predominaban los tabúes. Por otra parte, muchos aseguran que todo lo que ha sucedido han sido "avances", mientras que en realidad, se están volviendo a realizar prácticas que datan de la edad antigua. Y no sólo eso, sino que, esta revolución ha implantado una tendencia hedonista que podría convertirse en una auténtica amenaza para la civilización occidental, que viene acompañada de otros elementos, como los narcóticos y el alcohol. Este quizá sería un buen momento para reestructurar nuestras ideas.

En el Siglo XIX veíamos todavía mucha predominancia de los principios religiosos: el sexo era un tema cerrado que se dejaba para su práctica exclusiva en el matrimonio, la infidelidad era vista como un delito sumamente grave, y había muy poca libertad de elección: si el matrimonio no estaba arreglado de antemano, al menos se limitaba a un grupo de personas que fueran de la misma "estirpe" o "linaje" que el o la interesada. Esto fue cambiando a principios del Siglo XX, por una parte, con el surgimiento de métodos anticonceptivos modernos, y por la otra, con el movimiento de la liberación femenina. Aunque fue Carlos Marx uno de los primeros en hablar del "amor libre" y de la desaparición de los matrimonios en su "Manifiesto comunista", todavía en el siglo antepasado, no fue sino hasta la década de 1960 que, con el movimiento Hippie, se vio una práctica real y masiva de estas ideas. Y mientras en esos tiempos eran vistos como actos de rebeldía, poco a poco fueron pasando de la contracultura a la cultura, hasta llegar a la "apertura" que se tiene en la actualidad.

Pero, ¿es esta "apertura" realmente una liberación? ¿Son realmente avances lo que estamos viendo? ¿esta apertura ha incrementado la tolerancia y el respeto entre sexos? Estas preguntas no tienen una respuesta fácil, y mientras que cualquier persona de nuestros días contestaría con un rotundo "Sí", yo, no sin argumentos, me atreveré a responder con un "No".

¿Por qué no es una liberación? Si consideramos que uno se puede considerar libre cuando uno puede hacer lo que desee sin remordimientos ni castigos, tanto externos como internos, entonces veremos que nuestra sociedad actual dista mucho de llegar a ello. Las revistas, la televisión, la radio, en fin, los medios masivos de información, no paran de tratar el tema del sexo. Nos inundan con información, "tips" y datos que casi nadie es capaz de asimilar en su totalidad y que en la práctica rara vez se aplican. Pero entre tanta información, hay tres falacias esenciales que, de forma casi inconsiente, empujan a la mente de los consumidores:
1. El que no tiene relaciones sexuales con mucha frecuencia, es un inútil, un amargado o un ignorante.
2. El que no tiene un desempeño casi sobrehumano en ellas, es un incompetente.
3. Tu éxito como persona es directamente proporcional al número de compañeros sexuales que tienes.
Por supuesto, esto lleva a que las personas tímidas, feas, conservadoras, o que por cualquier otro motivo, no cumplan con uno de estos tres puntos, a sentirse "obligados" a esforzarse por cumplir con ello, y a sentirse frustrados y deprimidos por no lograrlo, cuando en realidad tienen muchos motivos por los cuales sentirse orgullosos. Una vez que se inician, muchos se vuelven auténticos adictos al sexo, y terminan sufriendo consecuencias sociales parecidas a las de otras adicciones, y les es muy difícil salir de ahí. ¿Y qué tal el sufrimiento de quienes, después de tener "algo" con otra persona, se enamoran y se ven humillados cuando la otra persona dice que ahora no quiere "nada serio"? ¿O qué tal las personas que llegan a consentir en tener sexo porque se sienten obligados por su pareja y las presiones sociales y en ese momento no quieren? Por supuesto, me pueden argumentar que hay muchas personas que viven contentas practicando el "amor libre" y que no tienen ningún problema. Sin embargo, ¿también era así con el modelo familiar del siglo XIX, no? Entonces, ¿qué liberación hubo? Pues absolutamente, ninguna, sólo cambió la forma de la imposición.

¿Por qué no es un avance? ¿Alguna vez han oído hablar de la cultura grecorromana? Pues muchas de las tendencias que se ven en la actualidad, existían en aquel entonces, y quizá el ejemplo más destacado sean las orgías. En ese entonces no existían las barreras que impuso el cristianismo, y la gente se manejaba en el ámbito sexual más o menos de la misma forma que en la actualidad, pero sin anticonceptivos, lo cual, como se verá más adelante, marca una diferencia muy significativa entre aquella época y la situación contemporánea. Pero lo que tiene que quedar claro, es que esto no es algo nuevo, no es algo nunca visto, es simplemente una repetición de la historia antigua.

¿Por qué no ha incrementado la tolerancia y el respeto entre sexos? El movimiento feminista en unos inicios se quejaba de que la mujer era oprimida, no se le permitía trabajar, tener una carrera, ni votar. Pero otra de sus quejas es que las mujeres son vistas constantemente como objetos sexuales. Y esto último, al menos, ciertamente no ha cambiado. En ese aspecto, a las mujeres se les sigue faltando al respeto constantemente, y yo me atrevería incluso a decir que cada vez más, pero con una diferencia: en vez de que las mujeres dejen de ser vistas como objetos sexuales, ahora los hombres también somos vistos así por ellas, o al menos, las que forman parte de este movimiento conocido como la "revolución sexual". En el slang mexicano se oye la expresión: "me la chingué" (una forma irrespetuosa por parte de un hombre de decir que tuvo relaciones sexuales con una mujer), de la misma forma, las mujeres ahora dicen: "me lo tiré" (el mismo significado, pero dicho por una mujer). Es decir, ahora no sólo las mujeres pueden llegar a ser tratadas como "putas baratas", ahora los hombres también. Y no sólo eso, sino que nos sentimos orgullosos de faltar al respeto, y que nos falten al respeto, de utilizar y que nos utilicen. En resumen, no es que los hombres y las mujeres se respeten más, sino que ahora la falta de respeto es mutua. ¿Y la tolerancia? Pues una de mis frases favoritas es: "el reto más difícil para una persona tolerante, es tolerar la intolerancia". Y mientras este movimiento de supuesta "apertura" se supone que marcha con la bandera de la tolerancia, vemos que mucha gente "liberal", hablando en nombre de la supuesta "libertad", critica a quienes aún quieren seguir con las viejas tradiciones, o permanecer en un punto medio y son FELICES haciéndolo, y los tacha de ignorantes, intolerantes (sin darse cuenta que ellos también lo son) o amargados. ¿Cuántas personas no hay en la actualidad que insisten en que el matrimonio es una porquería y se burlan de quienes deciden casarse? ¿Cuántas personas no hay que ridiculizan a quien elige por voluntad propia mantenerse virgen hasta el matrimonio, o que simplemente está en un momento de su vida en que no le interesa tener sexo? ¿O que hablan pestes de un hombre o de una mujer solamente porque, justo cuando menos se lo esperaban, quiso ejercer su derecho a no acostarse con él o ella? ¿Más tolerancia? Por supuesto que no, no la hay.

Por otra parte, en un principio hablé de una tendencia hedonista que puede convertirse en una amenaza para nosotros El hedonismo es vivir con el único objetivo de buscar placer. El hedonista no lucha, sólo le gusta estar cómodo. Y el hedonismo no solamente existe en la parte sexual, también existe en el ámbito alimentario, en las drogas, en el alcohol, los videojuegos, el consumismo, en fin, incluye cualquier aspecto que pueda inducir el placer. Y mientras nuestra sociedad busca cada vez más comodidad, la comodidad implica también que se apague el espíritu de lucha y que se eludan las responsabilidades. Esas responsabilidades incluyen el matrimonio, los hijos, la lucha por su país, por la ciudad, por el pueblo o incluso por su propia vida. Un hedonista, tarde o temprano, termina por caer en una depresión, porque no le encuentra sentido a su vida, no le ve trascendencia. Y mientras vemos cada vez más jóvenes que se preocupan demasiado por el "antro" o la "disco", el alcohol y el sexo, y que ya no buscan cambios políticos o sociales, que sólo critican al sistema mientras se fuman su porro pero no hacen nada, que son incapaces de encontrar la diversión si no hay alcohol de por medio, que ya no están en una lucha constante por la mejora de nuestras vidas, que toman la decisión de no casarse, y, gracias a la existencia de los anticonceptivos, de no tener hijos, veremos con los años a una población envejecida y sin ganas de luchar, gente cómoda pero incapaz de defenderse. Y si los griegos y los romanos no envejecieron como ya está pasando ahora en Europa, es solamente porque no tenían los anticonceptivos que hay ahora. Pero ciertamente, el imperio Romano cayó en gran parte gracias al hedonismo, que fue lo que hizo que los generales romanos, en lugar de buscar el bien de Roma y unirse, vieran por sí mismos y terminaran por dividirse, que se volvieran corruptos. Si la edad promedio de occidente se eleva a 60 años, ¿qué podríamos hacer en una guerra en contra del oriente, si ellos tienen 25 o 30? ¿Cómo vamos a poder competir con ellos económicamente? No importa qué tecnología tengamos, si nos dejamos envejecer, vamos a perder. ¿Y qué sería de nuestra economía sí más de la mitad de la población estuviera pensionada y sin trabajar? Ciertamente, eso nos llevaría a una crisis mucho peor que la que actualmente se vive.

Entonces necesitamos cambiar nuestra forma de pensar, si bien no podemos volver a los tabúes y formas que existían antes, porque son más que absurdos, sí necesitamos darle otro punto de vista a este asunto. Si ahora hay tanto divorcio y tantas parejas fugaces, no es porque los noviazgos y los matrimonios son más difíciles que antes, no es porque las relaciones formales sean obsoletas, es porque la gente tiene menos voluntad de luchar y quiere irse por lo fácil. Pero una relación es tan fuerte como la voluntad de sus miembros para mantenerla. Así que, dejen de hacerse tontos, y sean responsables; no necesitamos sexo, necesitamos amor. No hay que temer a que nos lastimen, sino que hay que hacerlo a conciencia de que nos pueden lastimar y asumir el riesgo, soportar las heridas, reponerse, y seguir adelante. No hay que "cojer", "joder", "chingar", o como quieran llamarle, sino dar cariño, respetar y entender a la otra persona. No hay que eludir la responsabilidad de tener hijos para evitar que nos "compliquen" la vida, se trata de asumirla para tener uno o más seres que sean sangre de nuestra sangre, a los cuales se les pueda entregar todo nuestro cariño y amor. No hay que buscar evitar la monotonía y el aburrimiento de un matrimonio disfuncional con la monotonía de las borracheras y el sexo desmedido, sino que hay que buscar una vida cambiante y evolutiva por medio del crecimiento y madurez los hijos, la pareja y uno mismo. Esto no significa que no haya que divertirse, de hecho divertirse es algo muy importante, pero hay que hacerlo de forma equilibrada, sin hacer a un lado las responsabilidades ni el futuro. Créanme, no es irreal ni cursi lo que les estoy diciendo. Si lo buscan bien (o a veces aunque no lo busquen), y se los digo por experiencia, y se dan la oportunidad de sufrir por ello, tarde o temprano encontrarán el verdadero amor.

En fin, hay que dejar de buscar el placer, y en lugar de ello, buscar la felicidad. Y no sólo por nosotros, sino por la humanidad entera.