Saturday, July 11, 2009

Algunas reflexiones sobre el caso de Iztapalapa.

Como ustedes saben, por primera vez desde que el PRD gobierna la ciudad de México, este partido no ganó la elección en la delegación de Iztapalaba, sino que lo hizo el PRD.

Esta es la versión que la mayoría de la gente conoce: Las elecciones internas las ganó Clara Brugada, afin a Andrés Manuel López Obrador, quien ya estaba preparando su cadidatura, y dos semanas antes de la elección se aparece de la nada el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación e "impone" de candidata a Silvia Ortega, quien es afin a otra corriente del PRD. Entonces, Andres Manuel, enojado, propone "al pueblo" que para combatir esa "imposición" hay que votar por el PT, para que su candidato, si es que gana, renuncie y Marcelo Ebrard proponga a Brugada en su lugar. Por supuesto, el candidato del PT aceptó la proposición de AMLO. La elección la gana el PT, y el candidato ganador entonces anuncia que "cobra la primera quincena y renuncia".

Pero el detalle aquí está en que, si ven la página del Tribunal Electoral, el proceso por el cual se decidió que la candidata del PRD era Silvia Olivo no fue nada repentino, sino que se inició desde diciembre del año pasado, primero por los mecanismos internos del PRD, ahí no quedo resuelto y fueron con el Tribunal Electoral del Distrito Federal, y tras muchas apelaciones de ambas precandidatas, llegó hasta el TEPJF y la resolución final de este tribunal fue que Silvia Olivo había quedado en primer lugar de la elección. Esto debido a numerosas casillas que fueron invalidadas por a las argumentaciones de ambas candidatas, y Clara terminó perdiendo mucho más votos que Silvia en esas elecciones. AMLO por supuesto estaba al tanto de este proceso legal, dado que no es ningún idiota, y tan sólo manipuló la información sobre el asunto para hacer parecer que la decisión fue algo repentino, de la nada. Lo que nos deja esto es que el TEPJF sí actuó en sus facultades legales dado que estaba mediando un juicio entre las dos candidatas que ellas mismas llevaron voluntariamente hasta esa instancia. Las verdaderas preguntas aquí son: ¿Por qué el PRD no tiene mecanismos capaces de arreglar esas disputas internamente? ¿Por qué no fueron capaces de conformarse con las resoluciones del TEDF y tuvieron que ir hasta la última instancia? Este no es un problema de que el TEPJF les haya impuesto una candidata, dado que ELLAS MISMAS SE LO PIDIERON. Fue la ineptitud del PRD como partido la que provocó esto, no fue una imposición de "la derecha", sino un vil chivo expiatorio al no aceptar su incompetencia por llegar a un arreglo. Queda entonces abierta la pregunta: ¿Realmente AMLO está con Clara Brugada? O si el TEPJF hubiera decidido por ésta, ¿hubiera apoyado entonces el llamado "peje" a Silvia Olivo nada más para minar al tribunal?

Por otra parte, el PT había elegido a su candidato. Nos queda claro que cuando el PT eligió a Rafael Acosta, sabía que le era imposible ganar esa delegación y puso a cualquiera nada más para que el IFE les diera dinero, como bien suelen hacer todos los partidos políticos en México, sin excepción. Pero vamos a asumir por un mometo que el PT realmente pensaba que podía ganar con Acosta. ¿Qué derecho tiene AMLO de imponerle a este candidato lo que debe o no hacer? ¿No es más impositivo exigirle a alguien de un partido que renuncie para que pueda entrar a gobernar una candidata rechazada por otro partido, que lo que supuestamente hizo el TEPJF? Por supuesto que sí, pero ese es problema del PT, Rafael Acosta, y AMLO, y nadie les puede impedir que hagan eso. Finalmente el pueblo votó por la opción de López Obrador. Rafael Acosta no ganó por él, sino por la candidata que entraría a gobernar una vez que él renuncie. La gente de Iztapalapa quiere a Clara Brugada, independientemente de sus razones y sus motivos. Lo triste es que no es ni si quiera seguro que sea posible que ella gobierne la delegación. Para eso no sólo Ebrard tiene que proponerla, sino el congreso local que aprobarlo. Y es probable, dada la división que existe en el PRD, que eso no suceda.
Existen muchas posibilidades de que el pueblo no tenga a la candidata que propuso AMLO, sino que se tenga que quedar con alguien que carece de toda preparación, y que, además, con su declaración de "cobro la primera quincena y renuncio", entre muchas otras, ya dejó en claro también que carece de toda noción ética y moral, y no es menos basura que otros políticos que se han aprovechado de la corrupción y defectos del sistema en nuestro país, tal como él pretende hacer. Un ladrón no es menos ladrón por ser más pobre, y nunca se debe simpatizar con ellos.

¿Cuáles son las lecciones aprendidas de esto? Esto nos enseña lo peligroso que puede llegar a ser el buscar darle vueltas al sistema, encontrarle agujeros para hacer lo que uno quiere e imponer sus condiciones. Aquí vemos dos problemas que tenemos todos los mexicanos: que nos encanta evadir las leyes pero nos quejamos cuando otros hacen lo mismo, y que cuando algo está mal, preferimos buscar como darle la vuelta en lugar de simplemente cambiarlo. Metafóricamente hablando, preferimos parchar nuestra tubería hasta que explote y quede totalmente destruida y echarle la culpa al agua por haber "provocado" la ruptura que simplemente cambiar los tubos y evitar un desastre. Tampoco fue una gran victoria para AMLO, sino una victoria pírrica, porque dividió más al partido (el PRD), y además dejó en un claro desprestigio al PT, ya que su actitud nos deja con la impresión de que sus candidatos (del PT) no sirven para nada más que para juntar votos, y por eso tienen que renunciar y darle lugar a su candidata preferida. Esto radica en que en vez de sugerir que se vote por el candidato del PT y que este gobierne, sugirió que se vote por él para que renuncie y le deje ingresar a la otra. ¿Qué muestra más clara hay de desconfianza en un candidato? Si AMLO en lugar de imponer a su candidata por vías laberínticas y que ni si quiera es seguro que tendrán éxito, estuviera ahora proponiendo cambios internos en el PRD, reglamentos que lo regulen de una mejor forma y que permitan dar más certeza a las elecciones de los candidatos, que evite que se tenga que ir a los tribunales y genere una convivencia más pacífica entre las diversas corrientes, tal vez hubiera perdido él en esta situación, pero el partido hubiera ganado mucho para la próxima. Por eso, otra cosa que nos queda claro en este asunto es que AMLO se interesa más por sí mismo y por su ambición de poder que por el verdadero bien del país, por los pobres, o por el partido al que pertenezca.